Sexo no apto para mojigates (old poem)
En la cama nos lamemos la piel, nos besamos en la boca, nos miramos el iris. Húmeda, estás. Me humedeces el cuerpo, el pelo, las manos y los pies. Me excitas, me tientas. Me tienes en tus redes y me frotas. Oh! Dios no dejes que no la ame. Es sencillamente peligrosa y es tan mujer como yo. Estamos en la cama y me tocas brutamente. Recorres con tus manos mis senos, como si fueras pequeño y necesitarás de la teta de tu madre. Me succionas la leche que no hay. Molesta. Intentas excitarme con tus gemidos desesperados. Me frotas el entrepiernas. Duele. Duele una vez más. Tus dedos me hacen doler más que tu pene. ¿Qué pene? si pareciera que no tuvieras. Me estimulo pensando en tu boca, tu boca dulce y tímida. ¿Cómo me tocarías si estuvieras a mi lado? ¿tendrás la piel suave?. Cierro los ojos y veo tus tiernas nalgas, saltan en mi imaginación, te veo correr por la playa desnuda. Me vengo. Aún no, por favor. Quiero tocarte, tocarte como nadie lo ha hecho alguna vez. Besarte el cu...